Sistema econůmico en crisis: errores y posibilidades
Escrito por Valeron   
lunes, 14 de febrero de 2011

Parece que ya podemos empezar a hablar en pasado de la supuesta "crisis económica" que hemos vivido, ahora ya se le llama "crisis de empleo que pone en peligro la recuperación económica" y, por supuesto, hicimos bien lo que se nos da mejor: buscar un culpable en este caso la banca.

La tendencia actual a la demonización de entidades financieras no es más que la tapadera de una gestión política deplorable y una falta total de regulación.

Evidentemente el sistema era insostenible, las entidades financieras prestaban a quién pidiera mientras los gobiernos no supieron dinamizar la economía controlando la inflación

Los bancos centrales se vieron obligados a subir tipos para controlar la inflación, generando una destrucción masiva de puestos de trabajo como resultado del aumento de costes y dificultades de financiación de las empresas.

Se entró en un círculo vicioso, acelerando la destrucción de empleo y dejando a cada vez más personas incapaces de pagar sus cuotas, resultando en un encarecimiento y cierre del grifo del préstamo.

Las consecuencias no tardaron en llegar: los impagos llevaron a las entidades financieras menos cautas en su política de préstamos a la quiebra y el sistema se vino abajo.

Actualmente, todas las medidas que se están tomando van en la línea de castigar a la banca, incrementando sus costes mediante impuestos y exigiéndoles al mismo tiempo que vuelvan a prestar prácticamente sin control, lo que parece un chiste, se mire por donde se mire.

Se está, sin embargo, pasando por alto lo más importante: estamos con los tipos en mínimos históricos. Si se presiona a los bancos para que presten cada vez más y más barato, evidentemente se acelerará la recuperación, pero en unos años estaremos en una situación bastante más compleja que la actual; la inflación se disparará y, a poco que se suban los tipos, la presión sobre los prestamos será mucho más grande que anteriormente. Dado su bajo nivel actual, creará una crisis mucho más veloz y destructiva aún.

Desde bolsaynegocios.com, pensamos que el problema no es ni mucho menos actual ya que en las distintas crisis de los 90, 2000 y 2008 la solución buscada siempre ha sido la misma: bajar tipos de interés y acelerar el préstamo. La diferencia en la situación actual es que los tipos de interés se encuentran al 1% y de cara al futuro no queda mucho margen.

La solución podría estar en un cambio de modelo ya que el actual premia a empresas poco rentables que sólo son capaces de subsistir en mercados de consumo excesivo, sobredimensionándose en busca de inyecciones públicas. Lo nefasto es que esas empresas (la mayoría) no puede pagar sus excesos y aquí empiezan los problemas.

Este nuevo modelo introduciría una nueva variante de regulación para cualquier tipo de empresa que no sería otra que la eficiencia: mientras el coste sea holgadamente soportable por el beneficio, con un endeudamiento bajo, se podría comenzar una lenta expansión controlada, lo que generaría un crecimiento constante y sólido.

Modificado el ( jueves, 17 de febrero de 2011 )